Todas las noches de la Aste Nagusia un pequeño grupo de socios nos hemos reunido para tratar, como niños, de capturar esas maravillosas y efímeras luces de colores que iluminan el cielo. Algunos días, casi, casi lo conseguimos.
Lo que sí hemos conseguido todas las noches es “reponer fuerzas” y una agradable tertulia fotográfica que siempre nos animaba para la noche siguiente.
No se puede pedir más…😉









